domingo, 3 de diciembre de 2017

ACOMPAÑAMIENTO Y FORTALECIMIENTO DE GRUPOS JUVENILES

El Servicio Jesuita con Migrantes de Jimaní, donde como miembro de OCASHA-CCS estoy llevando a cabo mi labor de misionero, tiene desde el mes de abril un proyecto financiado por MANOS UNIDAS que en una de sus líneas de acción abarca los grupos juveniles que hay en la zona. Se pretende acompañar y fortalecer los grupos juveniles para que se empoderen y puedan tener una presencia real y activa dentro de su localidad.

Los grupos juveniles con los que trabajamos son: un grupo de la Iglesia Católica, otro de la Iglesia Evangélica y el grupo Jóvenes Luchando por la Paz en la Frontera (JLPF). Todos ellos son de Jimaní y están compuesto por jóvenes desde los quince años, tanto dominicanos como haitianos. El monitor que les acompaña de manera directa es mi compañero Yasmani Méndez Pérez, joven psicólogo es ciernes y natural de Jimaní.



Todas las semanas estos grupos tienen reuniones para trazar sus actividades y nosotros les acompañamos como facilitadores. Además durante estos meses hemos tenido con ellos diferentes actividades que a continuación señalaremos por orden cronológico:

  • Cineforums cada dos meses.
  • En Junio tuvimos un Taller de Derechos Sociales y una merienda convivencia con los padres de los jóvenes en el Moll de Jimaní.
  • En Agosto junto con un Taller de Participación Social fuimos invitados a la graduación de Bachiller de la mayoría de ellos.
  • En Septiembre además de un Taller de Interculturalidad tuvimos también un encuentro convivencia familiar en un balneario llamado el Dique en Duvergé.
  • En Octubre las actividades fueron un Taller de Identidad, Autoestima y Proyecto Personal, así como otro Taller de Valores Familiares para los jóvenes y sus padres.


El proyecto finaliza en Marzo del 2018, todavía nos quedan muchas actividades por hacer, hemos pasado la mitad del período del proyecto y aún es pronto para poder establecer resultados definitivos, pero los jóvenes van respondiendo. Donde tenemos más carencias es en la participación de los padres. Siempre vienen los mismos, pero sonpocos y a pesar de que son muy participativos, estamos animado a los jóvenes para que involucren más a sus progenitores en este proceso de formación.




jueves, 16 de noviembre de 2017

Carlos desde Jimaní

Saludos, Familia. Soy Carlos García, sobre el papel, soy misionero de OCASHA. Pero además de eso, en esencia, soy un joven con sed de servir.


A través de este blog me gustaría que conocieseis la realidad de experimentar a Dios tal y como yo lo estoy haciendo. así que esta entrada es para explicar cuál es mi papel aquí.


Las primeras semanas fueron de inmersión. Mi compañero Juan y yo viajamos a lo largo del país, conociendo a los distintos misioneros católicos de españa (tanto de mi asociación, como de otras; laicos, sacerdotes, religiosas…) Para formar un lazo fraternal, al compartir el mismo sentir misionero. También tuvimos oportunidad de ver el trabajo de distintos centros sociales jesuitas dentro de República Dominicana, en especial en la zona fronteriza.


Esos primeros meses fueron muy difíciles. Y la dificultad no era por el clima, la comida, o las diferencias culturales (estas diferencias no son evidentes. sólo las notas en los detalles y en los matices) sino por el hecho de no tener cerca mío a mi familia, amigos, mi pueblo. La nostalgia dolía mucho, en especial en esos momentos en los que el trabajo que haces parece no tener sentido.


El tiempo fué pasando, y he visto cómo Dios no me ha abandonado en ningún momento. A través de todos los momentos de dificultad, el apoyarme en su palabra ha sido un motivo de esperanza. Ahora siento fuerzas renovadas cada día, y una alegría aún mayor si cabe que la que tenía en España. Y eso se debe a dos cosas principalmente:


Primero, cuando encuentras personas con las que compartir tu fe, tus vivencias y tus esperanzas. Con la que compartir la Eucaristía, y momentos de oración.


Segundo, cuando encuentras un sentido a la labor que estás haciendo, y puedes comprender que cada paso que das y cada día que vives es una nueva oportunidad de servir a Dios y llevar su Palabra, allí donde el Señor te ha puesto. Y he dicho sentido, que no fruto… sembramos con gozo, y los resultados se los dejamos al Espíritu.


Vivo en la ciudad de Santiago de los Caballeros. La segunda más grande de República Dominicana. No es una ciudad tal y como la conocemos en España. Aquí hay mucha inseguridad, violencia, desigualdad social y difícil acceso a cosas tan básicas como agua corriente, luz o salud en condiciones. Mi trabajo aquí es con jóvenes, y podría decirse que se divide en dos vertientes:


La parte social, donde estoy trabajando como promotor de jóvenes en el centro social CEFASA. Mi labor aquí es capacitar y dar herramientas a los jóvenes para poder analizar la realidad sociopolítica que los rodea, siempre a la luz y valores del Evangelio, y una vez comprometidos con ésta realidad, les ofrecemos alternativas para ser agentes de cambio entre sus seres queridos, compañeros de estudios y trabajo. A la larga tenemos la esperanza de conseguir un país más justo por medio de las nuevas generaciones emergentes.


La parte espiritual es más un misionero “al uso”. Visito grupos de jóvenes, capillas, iglesias y parroquias, catequesis, pastorales… acompañando a éstos en sus procesos. Un ejemplo de este trabajo sería consejero espiritual de distintos coordinadores de pastoral juvenil, y líderes de jóvenes, analizando las problemáticas sociales y espirituales a las que se enfrentan, y buscando juntos en la Palabra y por medio de oración respuesta a estas problemáticas. Es mucha responsabilidad, pero estoy maravillado y contentísimo con este aspecto de la misión.


No todo es fácil a día de hoy. Me enfrento a problemas que nunca antes imaginé tener que enfrentar (por ejemplo, dos huracanes). Aún hay cosas por mejorar en mi vida como misionero, como jóven, como cristiano: pero es un proceso y un camino que estoy haciendo.


Quiero darte las gracias por leerme. Por la oportunidad de permitirme expresar cosas para las que es muy dificil encontrar palabras. Rezo para que nuestro señor use mis buenos y malos momentos compartidos con los jóvenes dominicanos para que tú crezcas en el amor del Dios de Jesús,


Y si no es mucho pedir,.. pon a la juventud dominicana en tus oraciones. Quizá así puedas ver más adelante en el blog cómo Dios nos usa para hacer crecer su Reino.


Un abrazo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

EN EL JARDÍN BOTÁNICO


Dentro del objetivo de empoderar a los jóvenes de Jimaní en la promoción y protección del Medio Ambiente, se vio de interés la visita al Jardín Botánico de Santo Domingo para disfrutar y descubrir directamente una de las riquezas del país. El viaje se comenzó a las tres de la madrugada, previamente se había alquilado un autobús para que nuestravisita. El número de los participantes en el viaje fue de doce (cuatro hombres y ocho mujeres). Después de cinco horas llegamos a desayunar a la capital. Paramos en la Plaza de la Bandera y allí comimos unos sándwiches que nosotros mismos preparamos y visitamos el monumento a la Bandera y al Soldado Desconocido. Continuamos nuestra visita con una parada en el Centro Olímpico para ver las instalaciones y hacer hora para entrar en el Jardín Botánico. A las once, hora de la cita en el Jardín Botánico, estábamos entrando en el Museo del mismo, donde se nos mostraron los diferentes ecosistemas que se dan en nuestra Isla. Durante la visita al museo contamos con el acompañamiento de uno de los encargados del Jardín, quien nos fue explicando cada ecosistema y atendió a todas nuestras preguntas. Cada ecosistema está representado por un montaje fotográfico y físico que crea una realidad de cada una de la zona. Además está documentado con animales disecados de cada ecosistema y muestras de su riqueza botánica. Finalizada la visita al Museo pasamos a recorrer el Jardín Botánico en un Tren que efectúa todo un recorrido por el mismo. En el Tren también contamos con una guía que fue describiendo y mostrando cada una de las variedades de árboles y plantas con las que nos íbamos encontrando. El Jardín Botánico tiene una extensión de dos kilómetros cuadrados, es el más grande del Caribe, y cuenta entre sus características con un jardín japonés,considerado como uno de los más bellos del continente. En el jardín japonés hicimos una parada más extensa para poder disfrutarlo sin prisa y en todo su esplendor. Visitamos el pabellón de las orquídeas, así como los pabellones donde están los viveros y donde se realizan investigaciones botánicas. La visita duró hasta las tres de la tarde. Desde el Jardín Botánico pasamos en el autobús al Malecón donde comimos y descansamos visionando una película. Posteriormente, ya al atardecer, nos desplazamos hasta la Zona Colonial para conocer esa parte de Santo Domingo (Catedral, Dominicos, Alcázar, Plazas y Calles)Nos sorprendió la lluvia en el recorrido lo que dificultó el ver más de esta monumental zona. A las ocho de la tarde emprendíamos el regreso hacia Jimaní, donde llegaríamos aproximadamente a la una y media de la madrugada. Los jóvenes valoraron muy positivamente el viaje, tanto por su contenido medio ambiental como por su acercamiento a la historia, la cultura y la realidad dominicana.




MOVIDA JUVENIL

A El Alto, La Paz, Bolivia llegan para establecerse muchas familias del campo, especialmente del Altiplano. “Jóvenes rompiendo fronteras” es un proyecto de la Compañía de Jesús cuyo coordinador nacional es Jose Adolfo Sánchez. 

En este link encontraréis información del proyecto y en este vídeo  testimonios de los jóvenes que están en el proyecto.



domingo, 5 de noviembre de 2017

EXPOSICIÓN AUDIOVISUAL “RUTAS ECOLÓGICAS” EN JIMANÍ.

Mi trabajo misionero tiene muchas facetas y hoy vamos a acercarnos a la promoción y protección del Medio Ambiente. Dentro de las líneas de trabajo y prioridades del Servicio Jesuita con Migrantes de Jimaní, está el conseguir empoderar a los jóvenes en la defensa de los Derechos Humanos y en la defensa del Medio Ambiente. Este año 2017 se ha venido haciendo un trabajo de conocimiento, promoción y protección de nuestro entorno natural. Hemos tenido con los jóvenes de diferentes grupos (JLPF-Jóvenes Luchando por la Paz en la Frontera, los grupos de jóvenes católicos y los grupos de jóvenes evangélicos) espacios de formación y salidas a conocer nuestra realidad medioambiental, para que más tarde ellos hicieran el efecto multiplicador en los centros de estudios de Jimaní, Boca de Cachón, Tierra Nueva, El Limón y Bartolomé.
 

Esta semana pasada los jóvenes organizaron lo que sería la muestra de todo este trabajo medioambiental: la Exposición Audiovisual RUTAS ECOLÓGICAS. Es una colección de 36 foto-murales y vídeos de sus experiencias tanto en el Lago Enriquillo (Reserva Natural de la provincia de Independencia), como en la Zona de los Hornos (Producción de Carbón), como el objetivo de sensibilizar a la población general y, especialmente, a la población estudiantil, de los efectos que el hombre causa en la Naturaleza.
 
La inauguración de la Exposición fue el día 31 de octubre del 2017 a las nueve de la mañana. Ha sido un éxito en afluencia de público y en realización. Los jóvenes organizadores han demostrado su compromiso y su convencimiento sobre la importancia de la preservación y cuidado de su entorno natural.





sábado, 28 de octubre de 2017

LUCHANDO CONTRA LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD


Nada más llegar a República Dominicana nos vimos inmersos en una realidad que, desde un sector muy numeroso de la población del todo el país, luchaba por conseguir que se erradicara de todos los niveles la corrupción y la impunidad. Este movimiento se identifica con su actividad estrella LA MARCHA VERDE. Este color identifica la esperanza de que un día se consiga que todo, y en todos los aspectos, sea transparente y que se exija responsabilidad en los actos de cada uno de los ciudadanos, ocupe el lugar que ocupe en la sociedad. Era un movimiento que se iba gestando desde finales del 2016, se habían hecho actividades y personas de todo el país querían pacíficamente manifestar su rechazo a todo tipo de acción que encubriera la corrupción y facilitara la impunidad. Nos sumamos en marzo a nuestra primera MARCHA VERDE en Jimaní y sus alrededores. Fue una experiencia intensa, significativa, aunque no multitudinaria. La gente quiere cambiar la situación, pero tienen miedo a las represalias que su significación en esta actividad les puede acarrear. Pueden perder sus trabajos, pueden perjudicar a sus amigos y familias por su vinculación a esta actividad. No peligra la vida física en esta lucha, pero si su condiciones y sus prestaciones. 
Por supuesto, hay gente que arriesga y otra gente que teme. Hay gente que lucha y otra gente que espera que la lucha consiga beneficios para todos. Hay gente que lo que oye al oído lo pregona desde sus terrazas. Hay gente que son luz para iluminar y aportar cambios que acaben con posiciones enquistadas de corrupción e impunidad. También hay personas que no escuchan, que sólo buscan las tinieblas para actuar egoístamente y a beneficio propio. 
Seguimos después de meses apoyando esta lucha para poder conseguir mirar a los que vengan después de  nosotros con orgullo, esperanza y con  ilusión

lunes, 23 de octubre de 2017

FORMANDO EQUIPO EN JIMANÍ

El día 10 de septiembre hace seis meses que estoy en República Dominicana. Mi nombre es Juan Antonio, soy miembro de OCASHA-Cristianos con el Sur y misionero de la diócesis de Ciudad Real, nací en Manzanares. Quizá ya conozcáis algo de mis andanzas, pero hoy quiero centrarme en contar, después de este espacio de tiempo, lo que verdaderamente he descubierto que voy a hacer en estos tres años de misión en Jimaní. El proyecto que me trajo al sur de Dominicana es un Centro Social de los Jesuitas que trabaja con migrantes en esta zona. No es un proyecto nuevo, este centro lleva laborando muchos años y con resultados muy satisfactorios en el ámbito de la defensa de los Derechos Humanos y en la Promoción y Protección del Medio Ambiente. Las líneas de trabajo están claramente definidas y las metas trazadas. Lo que se nos ha pedido es que establezcamos un equipo autóctono que dé continuidad al proyecto. Anteriormente se ha trabajado con personas muy valiosas, pero casi siempre eran personas de fuera, ya de otros países como de otras partes del país. Bien, ahora se ha apostado porque yo sea el único que forastero en un equipo netamente de Jimaní, y que  mantengamos el nivel y la eficiencia en el trabajo. Éste es el reto y lo hemos asumido. De momento somos tres trabajando y dos apoyando en calidad de aprendizaje. Tenemos en el Centro una abogada, Rosaidy, que atiende todo lo que es el trabajo de asesoramiento legal a personas migrantes y a grupos de migrantes de Jimaní y las localidades aledañas (Boca de Cachón, Tierra Nueva, El Limón y Bartolomé), además organiza talleres de temas sociales (Derechos Humanos, Interculturalidad, Mediación de Conflictos, Autoestima,…), de herramientas organizativas y de incidencia. Todo enfocado a conseguir que los migrantes se integren en la sociedad dominicana y sean un aporte para el desarrollo de las poblaciones fronterizas. También contamos con un psicólogo en ciernes y bilingüe (castellano-creyol), Yasmani, que atiende todo el trabajo de formación con jóvenes y con la población dominicana de ascendencia haitiana, en la misma línea de defensa de los Derechos Humanos, la Participación Social y la Promoción y Protección del Medio Ambiente, pero con la peculiaridad de que sean la población más joven la que se empodere de los procesos de cambio en la sociedad dominicana. Ahora vengo yo como coordinador y administrador del Centro. Mi trabajo principal es mantener el equipo unido y dentro de los objetivos que marcan nuestra misión. Las últimas adquisiciones han sido dos jóvenes mujeres bilingües, Jivena y Camila, la primera está estudiando matemáticas y la segunda enfermería. Jivena nos van a apoyar en la administración y Camila en la formación de los grupos de migrantes. Es un bonito trabajo, pero lo que tenemos que comprender cada uno de los que conformamos el equipo es que somos hoy parte de este equipo, pero que ello no quiere decir que tengamos que perpetuarnos en él, y que siempre tenemos que hacer nuestro trabajo con eficiencia, pero sin ser imprescindibles y dejando siempre nuestro lugar cubierto y funcionando.