sábado, 20 de octubre de 2012

Seis meses en la R. Dominicana



13 de septiembre de 2012

Como veis, aunque un poco tarde y casi pegados a la foto de 7 meses en Republica dominicana, hacemos una nueva entrada en el blog para compartir nuestros ya 6 MESES aquí. Esta foto la tomamos en el encuentro de mística en Jarabacoa, un encuentro de reflexión de todo el personal del Servicio tanto de Santiago, Santo Domingo, Dajabon y Jimani. Allí pudimos compartir, conocer más a fondo a los compañeros de otras oficinas, su trabajo, sus experiencias y reflexionar en torno a la temática de este año que era la metodología ignaciana. Personalmente debo de decir que fue un encuentro muy interesante donde pude compartir gran parte de las “aventuras del día a día” que nos pasan en nuestra ciudad fronteriza de Jimani, además de poder conocer mejor a otros compañeros/as y su trabajo.

Por aquí en estos 6 meses, de momento bien, con nuestros altos y bajos, momentos de alegría extrema y momentos en los que el corazón se arruga un poco por las cosas que vivimos y suceden a nuestro alrededor… pero en líneas generales… bien de bien.

Hemos vivido nuestra primera tormenta tropical, denominada Isaac, la cual ya pudisteis leer algo de los efectos que causo en la nota de prensa que mandamos y se publico en el blog. Vivimos el acompañamiento a un herido, hemos tenido que reportar episodios de violencia, el drama de quién ha perdido lo poco que tenía y de quienes su única esperanza es la ayuda humanitaria, que por desgracia siempre es poca y llega tarde. En fin compañeros/as, la verdad es que están siendo 6 meses ricos en experiencias, en vida, en aventuras, en conocimientos y adaptación a una realidad diferente, a veces enormemente bella y acogedora y otras veces triste y hostil, pero lo cierto es que lo vivido, lo sentido te roba el alma y el corazón y te engancha a esta tierra y a esta gente de una manera que no os sabría explicar con palabras, solo  se siente en el corazón cada vez que miras a los ojos de la gente.

Un abrazo muy fuerte para todos/as


lunes, 15 de octubre de 2012

CAnsada, frustrada,... pero feliz.





Cansada, frustrada,… pero feliz.

En alguna entrada pasada os colgaba un artículo de un historiador hablando sobre la masacre que el dictador Trujillo realizó en la frontera en 1937 por ideologías xenófobas contra la negritud (ya veis la fecha,… hace dos días). Ahí murieron mas de 15.000 personas en su mayoría haitianos, pero también dominico-haitianos y dominicanos. En estos días, hemos estado trabajando en la conmemoración de los 75 años de la masacre llamando a la población a la fraternidad y la paz entre los dos pueblos vecinos-hermanos de Haití y R. Dominicana.
Dentro del trabajo que realizo, acompaño el trabajo de incidencia en la Comisión Binacional Frontera solidaria, esta comisión está compuesta por mas de veinte organizaciones de la sociedad Civil y las Iglesias de la frontera en los dos lados de la zona en la que nos encontramos. Hemos realizado una rueda de prensa conjunta y simultanea en los dos países, también una marcha que supuestamente tenemos acordada y estábamos trabajando en ella desde hace un mes mas o menos, pero entonces un día antes empiezan a decir que no les da tiempo, que no han pedido los permisos, que lo cancelemos,… pero además de eso los compromisos no son reales, la gente se queja, pero no hace ni tan siquiera lo que ya dijeron que harían,… eso vistos con ojos “mundanos” duele, molesta, cabrea,…
Marcha de la Comisión Binacional Frontera Solidaria
Tengo que reconocer que no han sido fáciles estos días (lo confieso, semanas), no se porque será, aunque tengo que reconocer que luego se me pasa pronto el cabreo. No sé si es el cansancio físico del calor y la tensión por los suelos, si es que siempre se tenga que empezar desde el principio en todas las reuniones o la paciencia que a veces pilla algo mas agotada,…
El caso es que de un tiempo a esta parte siento que me cuesta este acompañamiento, me cuesta dejar al otro hacer y no liderar cosas tan sencillas y que si se hace “a mi modo” saldrían antes, porque de A á B hay línea recta y no los rodeos que aquí se dan,… Pero no, sé que esto pasaría, que no puedo caer en la tentación de hacer por mí, liderar, imponer,… Tengo y quiero acompañar, esa la opción que decidí tomar al venir a este proyecto con OCCS.
Ya vamos camino de nueve meses (casi un parto) y es que se nota que cuestan algunas cosas, se siguen echando en falta las seguridades que allá se tenían, aunque por otro lado prefieres lo que esta vida te aporta, no se si me explico. A veces es difícil exponer los sentimientos y más estos que no son fáciles de describir. Por ejemplo, se echa de menos a la familia, pero sabiendo que están bien y que desde allá me apoyan y están comunicados conmigo, se lleva mejor.
A menudo me siento frustrada a nivel profesional (desde la actitud de logros, conseguir objetivos,…) porque creo que no aporto ni un 40% de lo que puedo dar, pero es lo que comentaba antes. Al llegar, mi elección fue la de escuchar, ver y oír,… siento que ya se acabó este tiempo (o mejor dicho, se está diluyendo porque esas aptitudes las tendré siempre en mi vida, allá o acá) Se han ido algunos compañeros del trabajo y hemos quedado tan solo seis en la oficina. Hay mucho por hacer, pero no creo que hacerlo como yo lo haría fuera la solución, porque me hago muchas preguntas ¿No sería eso viable después? Cuándo me vaya ¿como se quedarán las comunidades?, al final ellos lo harán de otro modo, es normal y natural.
Me doy cuenta que el tiempo da perspectiva, ya me siento “aplatanada” me siento a gusto (bueno, lo confieso el calor del día, la tensión por los suelos y comer arroz to’los días, no acabo de asumirlo) pero disfruto con la gente, con su alegría, con poder hablar un poco mas en Kreyol, me encanta salir a las comunidades y charlar con las personas en la puerta de su casa,… eso me llena muchísimo. Pero me bloquea el papel de “oficina” la relación con los compañeros que a veces es difícil y el “eterno” recordar acuerdos ya tomados porque se va a “salto de mata”, las broncas que aquí se dan y ellos luego como si nada,… y eso me lleva a que a menudo me tenga que resituar en mi compromiso acá. Tengo muy buenos apoyos, aparte de los de allá, (¡¡las nuevas tecnologías hacen maravillas!!) y mis pilares acá: mi compañero Pedro, aunque viaja mucho y lo echo de menos algunas veces. Vicente, alguien muy especial para mí que me ayuda a situarme y apoyarme en momentos de bajón y me alegra cada día. Y mi querida Yos, (Creo que por eso estoy algo mas “ñoña” hoy, y es que ella y Sebastián se van a seguir su misión a Haití) ya no tendré esas charlas tan necesarias, esas conversaciones echas oración, y ese poner en su lugar algunas cosillas sueltas. (Gracias amiga¡¡)
Yoselin y yo preparando las pancartas para la Marcha.
Y en esas me ando, poniendo lucha al día, queriendo seguir acompañando, porque por eso elegí OCCS, por su presencia en el Sur. Supongo que será un bajoncillo y ya está, pasa a veces y nos hacen darnos cuenta de lo importante de resituarnos, de que de los errores se aprende y de que “en la oración todo lo hallarás”, como decía Sta. Teresa.
Esta reflexión, así tan “extraña” me ha animado a escribir en esta línea mas trasparente, mas cercana e intima. Ayer mismo leía la revista Sur y Sal que mi diócesis de Ciudad Real edita cada dos meses sobre los misioneros ad-gentes, mi delegado de misiones me pide colaborar a menudo. Me encanta leerla por saber de otros misioneros, de como les va, de lo que cuentan,… Me quedé reflexionando sobre el articulo del compañero José Manuel Zapata y su experiencia en Brasil, lo que el plantea es verdad, aunque yo no me siento así.
Mi experiencia no se como terminará, ni lo que seguirá a estas semanas, meses, años,… pero si sé que a día de hoy estoy feliz, contenta y plena. La experiencia me está enseñando algo muy trabajado antes, “la meta está en mi misma” porque desde luego no puedo ser la misma, no tras haber vivido estos meses así, la unión con las personas con las que vivo, no sintiendo una espiritualidad como la que aquí estoy desarrollando, de abandono al Padre, de sentirme fraterna con el otro, de sentir que aunque a veces falten las fuerzas, “Tú estás conmigo todos los días”, y de que la providencia está presente, de que (como decía el Evangelio hace unos días) Pedid y se os dará, porque Él me está dando aquí muchas cosas que llevo años pidiéndole (Va a ser cierto el pasaje de la Carta a los Romanos 4, 17: “ten Fe y espera lo que Dios te prometió, porque ya te lo a dado pero no ha llegado la hora de que lo tengas”
                Os mando un besazo y en la próxima espero contar algo más interesante que mis “movidas” personales, pero ya sabéis que esto también forma parte de la Misión.
Inma.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Ya ocho meses y pico...


Hola compañer@s, se que echabais de menos nuestra foto de los 7 meses, lo sentimos, se nos pego el arroz, pero para esta entrega de los 8 meses os hemos puesto una foto que compensa la del mes anterior y este. Si, veis bien, es el primer cumpleaños de equipo en Rep. Dominicana. Esta foto nos la tomamos antes de la clase de Kreyol, fue un día intenso, supongo que especial a la vez que triste para Inma porque es su primer cumpleaños fuera de su casa en estos 3 años de misión. Lo celebramos con los compañeros, en equipo y entre todos intentamos paliar la ausencia de la familia más próxima siendo su familia.

Espero que todos le hayáis felicitado el cumple a Inma.

Un abrazo compañer@s

Capacitaciones sobre AUTISMO

Las últimas semanas han sido intensas en trabajo. Estamos poniendo mucho de nuestro tiempo en hacer capacitaciones (formaciones). Lo más destacado ha sido que hemos participado en el I Encuentro Plurinacional de Autismo, organizado por el Ministerio de Educación. Han venido profesores y profesoras de todo Bolivia, de colegios de educación especial, que tuviesen alumnos con autismo. Había mucho interés por su parte y hemos podido compartir con todas las personas las cosas más importantes de qué es el autismo y cómo intervenir para conseguir una mayor inclusión en la sociedad. La gente ha acabado muy contenta y nosotros también, por supuesto. 
En el centro Delia con Luis y Laura y el resto de participantes
Además, hemos podido conocer a Delia Paza, la Directora General de Educación Especial. Una mujer luchadora con mucha motivación e interés por conseguir la inclusión de las personas con discapacidad.
Fue una oportunidad también para difundir qué es el autismo, ya que vinieron los medios de comunicación y nos hicieron muchas entrevistas e incluso ¡salimos en Bolivisión! ha sido una difusión buenísima, porque ahora hay muchas familias que están llamando a ALTIORA para poder recibir un diagnóstico o tratamiento para su hijo. Así es que ha merecido la pena el esfuerzo, porque ahora hay más gente que sabe dónde acudir si tienen un hijo con autismo.

viernes, 5 de octubre de 2012

TExto de un historiador sobre la Conmemoracion de la Masacre del 1937



Recordando una fecha trágica para avanzar al futuro
Hace  75 años el trujillismo cometió uno de los más bárbaros crímenes en su largo historial de horror: una limpieza étnica en la frontera y el Cibao en la que murieron alrededor de 15 mil personas. Los historiadores del continente coinciden que esta masacre puede figurar entre los hechos más atroces de la historia hemisférica. Para nuestra isla compartida fue un genocidio sólo superado por el exterminio de la población aborigen en los primeros años de la vida colonial.
 Los dominicanos debemos mirar a esta página luctuosa sin sentimientos de culpas. No fue una masacre perpetrada por los dominicanos contra los haitianos, como los patrioteros de ambos lados gustan afirmar. Fue el castigo feroz de una dictadura que no conoció nunca la piedad contra haitianos, dominico/haitianos y dominicanos negros. Fue también un castigo de Trujillo contra la sociedad dominicana.
 Pero también debemos mirar a ella con toda responsabilidad, para garantizar que nunca más vuelva a ocurrir, que ni siquiera alguien pueda pensar –por ignorancia o alevosía- que fue una acción justificada para salvar la nación. Como aún se repite en algunos corrillos intelectuales y políticos. Como aún gusta regodearse la prensa xenófoba e irresponsable.
 La historia es conocida.
 La frontera era entonces muy poco poblada del lado dominicano –diría que virtualmente despoblada en todo el sur y centro. Dajabón era una aldea que un escritor describía como tres calles de chozas que desembocaban en el río. Jimaní no existía, y tanto Comendador como Pedernales eran aglomeraciones de pocas casas muy pobres. Del lado haitiano, más poblado, la vida era más intensa, y de hecho los habitantes de la frontera tenían más relaciones con las ciudades haitianas que con Santo Domingo o Santiago.
 Siempre había sido una frontera porosa, con múltiples relaciones de intercambios entre los habitantes de ambos lados. Abundaban las parejas mixtas, y muchos descendientes de haitianos habían nacido en suelo dominicano  y eran, por consiguiente, dominicanos. La población haitiana asentada en el lado dominicano era numerosa, y así había sido por muchas décadas. Los continuos contactos habían generado una simbiosis cultural admirable del tipo que temen y aborrecen los chovinistas y patrioteros, siempre inseguros de sus propias condiciones nacionales.
 Entre 1929 y 1936 el estado dominicano había conseguido terminar la delimitación y demarcación de su frontera con Haití. Trujillo y el presidente haitiano Stenio Vincent firmaron el último acuerdo fronterizo, aún vigente. Aunque con frecuencia este acuerdo es citado como un ejemplo del celo trujillista por la nación dominicana, es conocido que Trujillo cedió al estado haitiano cerca de 700 mil tareas de suelo nacional a cambio de la represión de los exiliados opositores estacionados en Haití.
 Un año más tarde, buscando argumentos para legitimar su propia estancia en el poder mediante la propaganda xenofóbica y mostrando al debilitado Haití como el enemigo de un mito nacional hispánico, blanco y católico, inició una cruzada antihaitiana que algunos de sus sucesores políticos aún sostienen. Y la comenzó justamente con la masacre en la frontera y el Cibao.
 La documentación existente indica que se inició el 28 de septiembre por la parte alta de Dajabón y Bánica y tuvo su momento climático los días siguientes al discurso que el tirano dio en Dajabón el día 2 de octubre. Aunque en el Norte se detuvo fundamentalmente a mediados de octubre, en el sur continuó por algunos meses de manera selectiva. Miles de personas –de todos los sexos y edades- fueron acuchilladas, macheteadas y tiroteadas por bandas de criminales entre los que se contaban militares y reos liberados de la capital. Los habitantes de la frontera, aterrorizados, trataron de esconder a las familias perseguidas y muchos haitianos y dominico-haitianos salvaron sus vidas gracias a la solidaridad dominicana.
 Centenares de familias quedaron divididas. Numerosas propiedades abandonadas pasaron al poder de los seguidores del tirano. Muchas personas obligadas a participar en las matanzas o a enterrar los cadáveres en fosas comunes, vivieron todas sus vidas atenazadas por el recuerdo y por el sentido de culpa. Y la frontera fue cerrada excepto para permitir el paso anual de los braceros haitianos que trabajaban en los cañaverales de los centrales azucareros norteamericanos. Y que al mismo tiempo constituía un negocio altamente lucrativo del que se beneficiaban los mandos militares de los dos países.
 Siete décadas y media después, la frontera es un lugar de diferencias, pero de convivencia y de construcción de solidaridades. En diferentes puntos de la franja los habitantes de ambas partes se aprestan a recordar el crimen cometido contra todos, dominicanos y haitianos. En Dajabón, Jimaní y Elías Piña se organizan vigilias, festivales culturales, programas de charlas, habilitación de íconos conmemorativos, etc. Actividades que reúnen a dominicanos y haitianos. No para abrir heridas, pero tampoco para ignorarlas.
 Recordar, reconocer la trágica vastedad del crimen, hurgar en esa coyuntura de solidaridades imprescindibles, es la mejor manera para continuar avanzando en un futuro mejor. Un futuro que inevitablemente implicará compartir retos y oportunidades en medio de esta diferencia que a todos y todas enriquece.

Haroldo Dilla Alfonso